
Carlos Marriera tenía 28 años, siempre vivió en San Isidro de Lules, una localidad ubicada a
Fue así como decidió emprender el viaje en ómnibus en compañía de un contingente de 200 personas provenientes de varios puntos de su provincia. Durante el viaje Carlos iba cantando alegremente folklore hasta transcurrir los primeros minutos de la madrugada donde finalmente cedió ante el cansancio del extenso viaje, y se durmió hasta llegar a Buenos Aires, recostado en una de las butacas de la quinta fila del micro.
Al despertar, su reloj marcaba las 5:30 de esta mañana. Desde la ventanilla, pudo ver como los reflejos del sol iluminaban los primeros indicios de que ya estaba en Capital Federal. El tedioso recorrido de más de mil kilómetros finalizó en las inmediaciones del Congreso Nacional. Allí pudo apoyar sus pies por primera vez sobre el suelo de
Pasaron 5 horas desde su llegada a
Fue en ese preciso instante cuando un trozo de hierro, de aproximadamente
Un video de seguridad mostró claramente cuando Carlos caminaba por la derecha de la pirámide de Mayo -de cara al escenario-, y el farol cae sobre él. También se pudo observar en la grabación como los fuertes vientos movían violentamente sobre los carteles atados entre los postes de iluminación. Después del episodio infortuito, el lugar del accidente había sido rodeado con un cordón policial. La ambulancia demoró varios minutos en llegar, y la víctima permaneció acostada sobre el piso, perdiendo mucha sangre, mientras otros manifestantes lo rodeaban. Junto a su cabeza, estaba el pedazo de metal homicida, y unos cuantos trozos de vidrio blanco provenientes de la caída.
Finalmente fue trasladado por una ambulancia del SAME hasta el Hospital Argerich. Allí intentaron operarlo, pero murió poco antes de las 12.30, según confirmó uno de los médicos que lo atendió. El director general del SAME, Alberto Crescenti, explicó que había sufrido "un traumatismo de cráneo severo, con pérdida de conocimiento y herida cortante en la cabeza" y que se encontraba en coma. El director del Hospital Argerich, Donato Spaccavento, aportó más detalles clínicos: “El paciente ingresó en estado de coma profundo, que afecta el sistema nervioso central casi de manera irreversible. Se le hicieron todas las maniobras de recuperación, pero perdió la vida”.
Pocos minutos antes de las 15, el cadáver era retirado del hospital para ser trasladado a
Mientras tanto, en la plaza, el comisario Mario Alberto Morales, de la seccional 2º, dispuso que varios uniformados rodearan la columna de iluminación para evitar que otros manifestantes corrieran la misma suerte, y que personal especializado verificara el estado de todos los artefactos lumínicos de
Al comenzar el acto en la plaza,
Según las primeras informaciones, el Poder Ejecutivo Tucumano puso a disposición un avión sanitario para el traslado de los restos. La confirmación oficial estaba a cargo del Secretario General de
Una de las personas que integraba la delegación tucumana (quien solicitó preservar su anonimato), que se encontraba en inmediaciones del Hospital Argerich, lanzó la primera piedra. Reconoció públicamente que les habían entregado 100 pesos, dos sánguches y una gaseosa, por haberse presentado al acto Kirchnerista. Así se daba a entender que se trataba de uno de los típicos viajes organizados por dirigentes y punteros políticos de base, con características clientelares.
Rubén Marriera, manifestó en una radio porteña que su hermano estaba desocupado y que se subió a uno de los micros fletados para llevar manifestantes a Plaza de Mayo porque le iban a conseguir trabajo.
Rubén agregó que su familia se enteró del trágico suceso por la televisión, porque nadie los había anoticiado.
“Carlos había decidido viajar al acto porque le habían prometido conseguirle un trabajo y además le iban a dar unos 200 pesitos, según me dijeron los muchachos. Yo nunca estuve de acuerdo con que hiciera el viaje, porque nunca tuve filiación política. Siempre viví de mi trabajo de canillita y de los trabajos particulares que podía hacer, pero jamás del Estado. ¿Cómo le iba a decir que no? El estaba ilusionado con poder seguir estudiando y además quería conocer Buenos Aires y la cancha de Boca. Amaba el deporte y mire cómo terminó”, expresaba vociferando en forma entrecortada el padre del difunto, Rubén Marriera.
Según contaban algunos vecinos en Lules, -mientras velaban los restos del recién llegado del viaje a Buenos Aires-, el tour había sido organizado por los concejales del justicialismo Roque Gaby Salazar y Ariel Sánchez. Por participar del acto habían ofrecido 200 pesos y a Carlos y le habían prometido la posibilidad de un trabajo estable en

La diputada nacional Beatriz Rokjés, vicepresidenta del PJ nacional y esposa del gobernador de Tucumán José Alperovich contradijo el argumento clientelista: “Acá desmentir o no, es lo mismo, porque una vez que ha sido escrito, ya ha sido publicado, siempre va a quedar la duda. Acá (por los actos) vienen quienes quieren. Sí se les paga el viático, la comida que se le da a cada uno. Es una gran parte de lo que es la democracia. La tranquilidad está en que van quienes realmente quieren”.
Luego se sumaron a las declaraciones otros actores provenientes del mundo de la política en relación a la tragedia mencionada. Por ejemplo, el Gobierno de
El diputado porteño Eduardo Epszteyn del Partido Diálogo por Buenos Aires, presentó un pedido de informes en
El bloque de diputados de
Muchas de las personas que concurrieron al sepelio de Carlos Marriera señalaban al gobernador Alperovich y a su esposa, Beatriz Rojkés, como responsables políticos directos del viaje. Ellos habían expresado públicamente ante el Diario Perfil que los traslados de personas para el acto habrían sido financiados por el justicialismo local, donde la diputada Rojkés ejerce la presidencia.
Otros parientes cercanos expresaron al respecto: “Acá el único que se acercó a darnos una mano y a ponerse a disposición nuestra fue el intendente justicialista Luis Kelo Dip. Después, el resto brilló por su ausencia”.
Entre tanto, Lucía Córdoba - madre de Carlos- , sollozaba entre llantos y gritos: “¿Dónde están los que se llevaron a mi hijo? ¿Dónde están? No me importa nada ni nadie, ni
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